• IMPULSANDO LA COMPETITIVIDAD Y DESARROLLO SOSTENIBLE

     

     

    • Boletín Febrero 2018

      MENSAJE DEL PRESIDENTE

      CIUDADES SOSTENIBLES

      Una ciudad sostenible se entiende como aquella que ofrece una alta calidad de vida a sus habitantes, que reduce sus impactos sobre el medio natural y que cuenta con un gobierno local con capacidad fiscal y administrativo para mantener su crecimiento económico y para llevar a cabo sus funciones urbanas con una amplia participación ciudadana.

      A partir de esta orientación, una ciudad sostenible debe sobresalir en cuatro dimensiones:

      • En cuanto a la dimensión de sostenibilidad ambiental y cambio climático, una ciudad sostenible debe atender de manera prioritaria el manejo de los recursos naturales, la mitigación de gases efecto invernadero y otras formas de contaminación. También debe atender la mitigación y adaptación a los efectos de cambio climático.
      • En cuanto a la dimensión de desarrollo urbano sostenible, una ciudad sostenible debe controlar su crecimiento y promover la provisión de un hábitat adecuado para sus ciudadanos, además de promover el transporte y la movilidad urbana sostenible.
      • En cuanto a la dimensión de sostenibilidad económica y social, una ciudad sostenible debe promover un desarrollo económico local y el suministro de servicios sociales de calidad. Asimismo, la ciudad debe promover niveles adecuados de seguridad ciudadana.
      • Finalmente, en materia de la dimensión fiscal debe avanzar en la aplicación de mecanismos adecuados de buen gobierno, de manejo adecuado de sus ingresos y del gasto público, así como de manejo adecuado de la deuda y otras obligaciones fiscales.

      Acorde a la Encuesta Permanente de Hogares (INE, 2015), al 2015 la tasa de crecimiento de la población de Honduras era del 3,28% y las ciudades con mayor densidad poblacional son el Distrito Central con 764 hab/km2, Choloma con 515 hab/km2 y San Pedro Sula con 414 hab/km2. Se estimó, que el 54% de la población total vive en zonas urbanas y las proyecciones demográficas realizadas indican que para el 2050, se duplicarán los 4,5 millones de personas que viven en las ciudades, así mismo se identificó que el 12,2% de las viviendas en zonas urbanas no contaban con acceso al agua

      Gran parte de la migración rural-urbana a ciudades grandes e intermedias en los años 90, se ubicó en áreas marginales, con poco acceso a servicios básicos y en zonas de riesgo (PNUD, 2012). El crecimiento urbano desordenado y la falta de planificación urbana ha construido escenarios de riesgo que muestran la vulnerabilidad de las ciudades ante la ocurrencia de eventos climáticos.

      En este contexto, para contribuir a la reducción de la vulnerabilidad física y ambiental, es necesario desarrollar acciones en las ciudades de nuestro país que promuevan la incorporación de criterios socio- ambientales en la construcción y fomentar el uso eficiente de los recursos, en armonía con los lineamientos de ordenamiento territorial, complementado con la educación a todos niveles para que el diseño de la infraestructura en nuestras ciudades incluya los criterios antes descritos y también para que los ciudadanos reduzcan el impacto de sus acciones.

      Por esta razón uno de los ámbitos desarrollado como parte del marco estratégico de Consumo Y producción Sostenibles, se enfoca a desarrollar el tema de Ciudades Sostenibles.

       

      YUSUF AMDANI

      Presidente de la Junta Directiva del CNP+LH